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Sea cuál sea tu edad, ahora mismo es un buen momento para hacer un examen a tus huesos. Y si el resultado no es muy bueno, tranquila, estás a tiempo de empezar a cambiar y proteger tu esqueleto.

Piensa que a partir de los 50 años se pierde entre el 1 y el 5% de la densidad del hueso por cada año que pasa, así que hay que estar atentos a los huesos sea cuál sea tu edad para protegerlos y evitar enfermedades como la osteoporosis.

Las estadísticas indican que 1 de cada 3 mujeres y 1 de cada 5 hombres sufrirá al menos una fractura ósea debido a la osteoporosis ya que con la edad los huesos se van debilitando y hay que prevenir antes de que esto ocurra. Los hábitos de vida van a determinar que la pérdida sea más lenta o más rápida y respondiendo a estas preguntas sabrás si lo estás haciendo bien.

Huesos fuertes: un futuro sin osteoporosis

Con estas nueve preguntas puedes descubrir si tus huesos gozan de una gran salud o bien tienes que empezar a prestarles más atención.

1. ¿Tu padre o tu madre han sufrido fracturas de mayores?

Existe un componente hereditario muy importante. Si tus padres o tus abuelos han tenido alguna señal de osteoporosis, como por ejemplo una fractura de cadera después de una pequeña caída, tú puedes tener más probabilidades de desarrollar la enfermedad.

La mujer en la edad fértil tiene el esqueleto más protegido

2. ¿Menopausia antes de los 45 años?

Si la menopausia ya aumenta el riesgo de osteoporosis, tenerla de forma precoz lo dispara aún más porque se pierde mucho antes la protección que los estrógenos ejercen sobre los huesos.

Ten en cuenta que estas hormonas juegan un papel crucial en el mantenimiento de un equilibrio saludable entre la destrucción y la regeneración ósea.

3. ¿Te has roto algún hueso tras una caída leve?

Una fractura de este tipo, en edad adulta y tras una caída de poca importancia, puede avisarte de que tus huesos han perdido densidad. No lo pases por alto.

4. ¿Has tomado alguna vez corticoides?

Algunos fármacos que los contienen, o bien derivados de la cortisona utilizados para el tratamiento de enfermedades respiratorias, reumáticas o de la piel pueden contribuir al debilitamiento de los huesos. El riesgo aumenta si se toman más de tres meses seguidos.

Estar al sol activa la vitamina D, vital para fijar el calcio a los huesos

5. ¿A tus menús les falta calcio?

Este mineral es el principal componente del hueso. Por eso si tu dieta no te aporta suficiente o tu organismo no lo absorbe bien, tus huesos pueden resentirse, especialmente cuando llegue la menopausia, cuando las necesidades de calcio son mayores.

6. ¿Apenas te da el sol?

La vitamina D es básica para que los huesos absorban el calcio y esta se activa con la exposición solar. Por eso, si apenas pasas tiempo al aire libre o siempre vas con protección solar muy alta, puede que sufras esa carencia.

Hay que proteger la piel del sol sobre todo en verano, en la playa y en las horas centrales del día, pero los especialistas alertan que usar por norma fotoprotectores altos todo el año puede tener como perjuicio el déficit de vitamina D

7. ¿Presentas mucha delgadez?

Las mujeres con huesos pequeños o delgados son más propensas a sufrir osteoporosis. También se sabe que un bajo Índice de Masa Corporal o pesar menos de 55 kilos aumenta el riesgo.

8. ¿No haces ejercicio?

Los expertos aconsejan 30 minutos de actividad física diaria para reforzar los huesos. Investigadores de la Escuela de Medicina de Icahn del Monte Sinaí (EE.UU.) descubrieron que durante el ejercicio los músculos liberan una molécula que aumenta la masa ósea de los huesos largos, los más usados durante el movimiento y más propensos a romperse.

9. ¿Fumas o bebes alcohol?

Los fumadores tienen mayor riesgo de osteoporosis que los no fumadores. Y es que fumar aumenta la pérdida de masa ósea, ya que interfiere en la absorción del calcio. Lo mismo ocurre si abusas del alcohol (tomar más de 2 copas al día los hombres y 1 las mujeres).

Fracturas, el primer síntoma

Cuando los huesos se debilitan, una de las primeras consecuencias es que se rompan. Si ocurre por un simple golpe o una caída sin importancia se debería empezar a sospechar. Las fractura de muñeca, cadera o vértebra suelen ser las habituales en estos casos.