automasaje cuello

Si notas a menudo rigidez en las cervicales o las lumbares y crees que estas zonas son tu punto débil, puedes notar un alivio considerable masajeando determinados músculos y aplicando calor local.

A continuación te damos las claves para poder realizar masajes sobre las zonas más tensas y aliviar este malestar de forma casi inmediata.

Dolores de espalda y de cuello: un mal de nuestro tiempo

Mirar la televisión, trabajar delante del ordenador, planchar, leer... Todas aquellas tareas que impliquen tener que mantener fija la cabeza durante un tiempo son las que suelen provocar más dolor de cervicales, y las mujeres son las más afectadas.

Normalmente comienza siendo una molestia en la nuca que se traslada hacia la parte posterior de la cabeza y hacia los hombros y desaparece al cambiar de posición o al acostarse. Pero con el paso del tiempo el dolor es más intenso, cuesta mover el cuello y las molestias pueden trasladarse hacia los brazos y manos.

El trapecio puede ser el culpable, ya que este músculo es el origen de muchas cefaleas, pero también de dolores cervicales. Te ayudará aplicarte un chorro de agua caliente en esta parte dolorida del hombro y estirarlo.

El dolor puede bajar de la nuca hacia los hombros incluso a los brazos o manos

  • En el ángulo que forma la base del cuello con el hombro existen más músculos que pueden ser causa de dolor cervical. Si es tu caso (lo sabrás porque notarás un leve dolor al tocar) presiona estos músculos con la cabeza ligeramente ladeada hacia el lado contrario. Así, a medida que se estiran los masajeas en toda su extensión.

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  • Tanto el movimiento como la presión con los dedos de la mano deben ser suaves (el objetivo no es ganar movilidad sino reducir el dolor). Lo normal es sentir una tirantez suave, nada desagradable, y el dolor no debe ir en aumento.

¿Tus lumbares te dejan “clavada”?

El 80% de la población sufre dolor en las lumbares y, en muchas ocasiones, ni siquiera una resonancia desvela su causa. En general, suele deberse a la sobrecarga muscular: tendemos a echar la cabeza y el tronco hacia delante, la espalda se curva y la musculatura posterior (también la inferior) se contrae para mantener el equilibrio.

Otras veces, la contractura está provocada por el estrés, por coger demasiado peso o por giros bruscos. El automasaje es una de las mejores soluciones en estos casos. Ten en cuenta que si la lumbalgia persiste más de seis meses, las posibilidades de recuperación se reducen a la mitad.

Si el dolor y la mala postura duran más de 6 meses sin hacer nada la recuperación es más difícil

Cuando duele en la parte baja de la espalda, normalmente también está sensibilizada la zona de los glúteos. Y en este caso reduces mucho las molestias aplicando la técnica de compresión.

  • La mejor postura consiste en tumbarse boca arriba en la cama con las piernas flexionadas y la planta de los pies bien apoyada. En esta posición, coloca una pelota de tenis o de golf entre la cama y el glúteo. Debes localizar el punto donde notas más dolor y dejar la pelota unos minutos hasta que notes que la molestia va desapareciendo.

El calor puede ayudarte

Está más que demostrado que aplicar calor (por ejemplo, con una esterilla eléctrica) es un remedio eficaz para descargar la región lumbar o de los glúteos. Debes hacerlo respetando la forma natural de la espalda, que en la región lumbar dibuja una curva hacia dentro.

  • Si usas la esterilla sentada asegúrate un buen apoyo en esta zona para que no se invierta la curvatura. Una buena opción es tumbarte boca abajo ya que así la espalda está en la postura correcta.