lumbago

Cuidar la espalda con buenos hábitos es básico para evitar los episodios de lumbalgia. Pero una vez te sobreviene este dolor agudo y paralizante, lo que necesitas es recurrir de inmediato a unas estrategias muy claras que te ayuden a mitigarlo y a recuperar la movilidad cuanto antes.

Aclaramos algunas de las dudas más frecuentes sobre el dolor lumbar.

Para calmar el dolor, ¿mejor frío o calor?

Para este tipo de dolor se pueden combinar las 2 cosas. Lo que hay que saber es cuál es el momento ideal para cada una de forma que el tratamiento resulte más eficaz.

Durante las primeras horas, lo más recomendable es aplicar frío –bolsa de gel o de guisantes congelados envuelta en un trapo– en la zona afectada.

Después, en los 2 o 3 días siguientes y hasta que remitan las molestias, aplica calor. Puedes utilizar una esterilla eléctrica, una bolsa de agua caliente o una lámpara de infrarrojos casera. Hazlo un par de veces al día, pero no más de 20 minutos. Asegúrate de que la zona no esté roja ni haya inflamación.

Y si te quedas "clavada" procura...

Sentarte en un lugar cómodo y firme (mejor no en un sofá demasiado mullido ni en una butaca baja). Analiza en qué posición disminuye tu dolor: con las piernas estiradas o quizá algo elevadas… Intenta relajarte porque si estás en tensión todas las estructuras y tejidos de la parte baja de la columna sufren más, quedan aprisionadas y sufren.

Meterse en una bañera con agua caliente suele ser eficaz para aliviar el dolor

Aplícate calor seco si no hay inflamación o introdúcete en la bañera con agua caliente y, si tienes, añade una cucharada de sales de baño. Consulta al médico si puedes tomar algún analgésico o acude a su consulta si te puedes mover sin demasiada dificultad.

¿Hay que hacer reposo en caso de lumbago?

Acostarte boca arriba con las rodillas dobladas sobre el pecho puede aliviarte momentáneamente el dolor lumbar. Sin embargo, es mejor evitar el reposo en cama.

En caso de que cualquier movimiento resulte muy doloroso hazlo, pero no lo alargues más de 2-3 días. Se ha visto que estar en la cama dificulta la recuperación y además aumenta las posibilidades de que el dolor reaparezca

¿A partir de cuándo conviene hacer ejercicio?

Pasada la fase aguda de dolor, lo ideal es empezar cuanto antes a moverte y hacer ejercicios aeróbicos suaves. Eso sí, evita los de extensión del tronco durante unas 2 semanas.

Ten en cuenta que si la lumbalgia es consecuencia de un ataque de ciática la recuperación es más lenta. Y si el dolor lumbar es crónico, la clave para evitar que se repita a menudo es hacer ejercicios para fortalecer toda la musculatura que rodea a la columna vertebral, especialmente en esta zona. El ejercicio suave, es en definitiva el mejor remedio y la mejor prevención para esta patologia de espalda.

¿Es bueno darse un masaje?

Extender una pomada de árnica y masajear la zona de las lumbares puede ayudar a aliviar el dolor, sobre todo si los músculos están contracturados y notas la zona muy tensa.

¿Se pueden tomar calmantes?

No debes automedicarte ni siquiera con fármacos comunes. Evita tomar analgésicos, antiinflamatorios o relajantes musculares por tu cuenta, ya que tienen muchos efectos secundarios. El médico es quien debe prescribir el tratamiento más adecuado y la duración del mismo.

Además, según un reciente estudio realizado por el Instituto George para la Salud Global de Australia, los antiinflamatorios no esteroideos como el ibuprofeno solo proporcionan una reducción significativa del dolor lumbar o de espalda a 1 de cada 6 pacientes.

No te automediques ya que algunos fármacos son ineficaces y causan efectos secundarios

Mientras que el riesgo de sufrir problemas gastrointestinales como sangrado y úlcera de estómago es 2,5 veces más alto en las personas que toman estos fármacos. Los mismos investigadores ya demostraron en un trabajo anterior que analgésicos comunes como el paracetamol también son ineficaces para este tipo de dolor.

Cómo evitar que se repita

La tensión nerviosa provocada por el estrés es una de las principales causas de que la musculatura de la espalda se contracture, provocando dolor.

Cuando notes la zona lumbar agarrotada, siéntate en una silla y flexiona el tronco hasta que quede sobre tus piernas. Aguanta en esta posición unos segundos.

Tomar infusiones a base de melisa o lavanda también te ayudará a calmar los nervios y evitar las contracturas producidas por tensión.

Las últimas recomendaciones de los médicos

El American College of Physicians, organismo que reúne a casi 150.000 especialistas en medicina interna de EE. UU., ha publicado recientemente nuevas directrices sobre cómo abordar el dolor lumbar.

En concreto, realizar fisioterapia, ejercicios de rehabilitación, acupuntura y terapias de reducción del estrés, como yoga, taichí o meditación, son algunas de las recomendaciones que ha dado tanto para tratar la lumbalgia como para prevenirla.

Identifica tu dolor

En función de sus características, este malestar puede ser de dos tipos:

Lumbago momentáneo o puntual

Se trata del dolor que aparece en la zona lumbar después de hacer un esfuerzo repentino o de adoptar una mala postura. Son molestias que se van solas y duran entre 3 y 4 días.

Según un estudio de la Sociedad Española de Reumatología, esta alteración afecta a un 15% de la población.

Lumbalgia crónica o repetitiva

Si estos episodios de lumbago aparecen con frecuencia y duran más de 12 semanas, pueden acabar provocando una lumbalgia crónica –se calcula que el 20% de los casos se cronifica–.

Para evitarlo, es importante que consultes a tu médico de cabecera, quien te derivará al traumatólogo si lo considera necesario.