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Los estudios han descubierto varios factores que aumentan la probabilidad de padecer este tipo de cáncer. Conocerlos te puede ayudar a prevenirlos y reducir así el riesgo de sufrir la enfermedad.

¿Qué edad tienes?

Este tumor es poco frecuente en mujeres menores de 40 años. Generalmente se produce después de la menopausia y se calcula que la mitad de los casos afectan a quienes han superado los 60 años. Para prevenirlo es importante adoptar antes unos hábitos de vida saludables.

¿Tomas suficientes verduras?

Varios estudios han demostrado que la tasa de cáncer de ovario es más reducida entre las mujeres que consumen más vegetales. La Sociedad Americana Contra el Cáncer recomienda que la dieta sea rica en alimentos vegetales y baja en grasas de origen animal (carnes rojas, embutidos...) .

Procura tomar al menos cinco raciones de frutas, verduras y hortalizas al día, así como varias porciones de alimentos integrales como pan, cereales, arroz, pasta, o legumbres.

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¿Mantienes un peso adecuado?

Según un estudio del Fondo Mundial de Investigación del Cáncer, las mujeres con sobrepeso u obesidad tienen más posibilidades de desarrollar cáncer de ovario. Manteniendo los kilos a raya se podrían evitar 1 de cada 6 tumores de este tipo.

Además de tener un riesgo más alto, en caso de sufrir cáncer de ovario, este suele ser mucho más agresivo en las mujeres con exceso de peso, según la Sociedad Americana Contra el Cáncer.

¿Has tenido hijos?

Si es así tienes menos probabilidades de desarrollar cáncer de ovario. Al parecer el riesgo va disminuyendo con cada embarazo.

Algunos estudios sostienen que la protección es mayor cuando la mujer ha dado a luz antes de los 26 años. En cambio, si ha tenido su primer hijo después de los 35 o nunca ha estado embarazada, el riesgo es mayor.

Otras investigaciones han demostrado que dar el pecho al bebé también ayuda a prevenir el cáncer de ovario.

Si has dado pecho a un bebé, estás más protegida frente a este tumor

¿Has tomado anticonceptivos?

Si recurriste a la píldora como método anticonceptivo durante más de 5 años, tu riesgo de padecer este tipo de cáncer es un 50% menor respecto de las mujeres que no la han tomado nunca. La razón, según los investigadores, es que al tomarla se libera menos estrógenos, hormona que favorece el tumor.

¿Y fármacos para la fertilidad?

Al contrario de lo que sucede con los anticonceptivos orales, varios estudios apuntan que los tratamientos para la fertilidad en los que se ha administrado un fármaco llamado citrato de clomifeno pueden incrementar el riesgo de tumores ováricos.

¿Has seguido una terapia hormonal?

Las investigaciones sugieren que las mujeres que han tomado estrógenos después de la menopausia (la llamada terapia hormonal sustitutiva) durante más de 5 años tienen más riesgo de sufrir este tipo de tumor.

¿Te han hecho alguna operación ginecológica?

Si te han realizado una ligadura de trompas de Falopio, la probabilidad de padecer este tipo de tumor se puede reducir hasta un 67%.

Otros estudios apuntan que las mujeres a las que se les ha realizado una histerectomía, extirpación del útero sin quitar los ovarios, también pueden tener un riesgo un 33% más bajo de cáncer de ovario.

¿Te pusieron de pequeña polvos de talco?

Numerosos estudios relacionan el uso de polvos de talco con el cáncer de ovario. En 2016 un laboratorio que fabricaba este producto fue condenado dos veces por tribunales de EE. UU. por no advertir de los riesgos.

Una investigación publicada en "Obstetrics and Gynecology" en los años 90 ya alertaba de que el uso continuado de talco en la zona genital femenina multiplicaba por tres la probabilidad de desarrollar cáncer de ovario. Esta relación fue confirmada en 2003 por una investigación publicada por "Anticancer Research" que, tras revisar 16 estudios en los que habían participado casi 12.000 mujeres, afirmaba que el talco incrementaba un 33% el riesgo de desarrollar este tumor.

Usar talco en la zona genital aumenta el riesgo de sufrirlo

El peligro, al parecer, se debe a las sustancias minerales que incluyen los polvos de talco en su composición.

¿Tienes antecedentes familiares?

Si tu madre o tu hermana han tenido un cáncer ovárico, tu riesgo es mayor. Y este aumenta cuantos más familiares –tanto de la parte materna como paterna– lo hayan sufrido.

Las mujeres que presentan alteraciones en ciertos genes, como el BRCA1, pueden tener un 39% de riesgo de padecer cáncer de ovarios, y un 80% de mama.

Las probabilidades de nuevo son mayores en caso de tener antecedentes familiares que hayan sufrido otros tipos de cáncer, sobre todo de mama o colon.