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En la retención de líquidos pueden influir varios factores, como por ejemplo el calor, pero una dieta diurética con alimentos que favorezcan la eliminación de líquidos ayuda a reducir el problema.

8 trucos para evitar la retención de líquidos

Los siguientes consejos dietéticos te ayudarán a eliminar líquidos y a combatir la molesta sensación de hinchazón.

1. Usa hierbas aromáticas para condimentar

Un exceso de sal (sodio) en tus platos favorece la retención de líquidos y los problemas circulatorios. Puedes reducir la cantidad que pones habitualmente si utilizas hierbas aromáticas o especias para condimentar tus recetas.

Y si te gustan mucho las salsas, lo mejor es que las prepares tú en casa a base de vegetales. Así podrás controlar la cantidad de sal que añades, ya que las salsas que venden preparadas suelen tener un alto contenido de sodio.

2. Toma más potasio

Además de reducir el consumo de sal, es importante también que aumentes el de potasio, ya que este mineral ayuda a contrarrestar los niveles de sodio y a restaurar el equilibrio, favoreciendo la eliminación de líquidos.

El equilibrio sodio-potasio ayuda a luchar contra la retención

Para conseguirlo, solo tienes que incluir en tu dieta más verduras y frutas, legumbres, cereales integrales, patatas, frutas desecadas y frutos secos, ya que todos estos alimentos son muy ricos en potasio.

3. Descubre las verduras más depurativas

Por su alto contenido de agua y potasio, la mayor parte de los vegetales son depurativos y diuréticos, y por su riqueza en fibra también ayudan a combatir el estreñimiento. Sin embargo, hay algunas verduras especialmente recomendables.

Por ejemplo, el apio es un gran aliado, ya que contiene un aceite esencial que dilata los vasos renales. Esto favorece la eliminación de agua y de sustancias tóxicas a través de la orina.

Otras hortalizas que tampoco deben faltar en tus comidas son alcachofas, espárragos, pepinos, cebollas, puerros, acelgas, espinacas, lechugas, calabacines…

4. Incluye cereales integrales cada día

Aunque los cereales integrales, igual que las patatas o las legumbres, no son alimentos especialmente diuréticos, sí son ricos en hidratos de carbono complejos, vitaminas, potasio y fibra. Por tanto, a la vez que te proporcionarán la energía que necesitas, te saciarán y no favorecerán la retención de líquidos.

5. Proteínas... las justas

Una alimentación demasiado pobre en proteínas (carne, pescado, huevos, lácteos) puede producir una carencia de proteínas plasmáticas, lo que predispone a padecer edemas –hinchazón en alguna parte del cuerpo– sobre todo en piernas y tobillos, entre otros problemas.

Sin embargo, una dieta con un exceso de proteínas puede producir a la larga descalcificación ósea y daño renal. Para lograr un equilibrio, incluye algún alimento proteico en cada comida principal.

6. Haz ejercicio

Practicar deporte de forma regular favorece la eliminación de líquidos y toxinas del cuerpo, entre otros muchos beneficios para tu salud. Ten en cuenta que no moverte es un gran amigo de la acumulación de líquidos. Caminar, bailar, ir en bici, correr… o cualquier otro ejercicio que haga que muevas las piernas no solo te mantendrá en forma sino que también te ayudará a facilitar la circulación y evitar la retención de líquidos.

7. No tomes diuréticos

Y sobre todo, nunca sin prescripción médica. La retención de líquidos es la causa más habitual por la que muchas mujeres abusan de este tipo de fármacos. Pero los diuréticos, consumidos habitualmente y sin supervisión médica, pueden provocar efectos secundarios de distinta gravedad, como debilidad, somnolencia, convulsiones, confusión, calambres musculares…

8. Procura que tu tránsito intestinal sea regular

El estreñimiento también predispone a sufrir retención de líquidos. Para evitarlo, procura beber suficiente agua –entre 1,5 y 2 litros al día– y tomar la cantidad adecuada de fibra mediante el consumo diario de verduras, frutas y cereales integrales.

Claves contra la hinchazón de piernas y tobillos

Cuando las venas tienen dificultad para devolver la sangre de las piernas hacia el corazón, se suele producir acumulación de líquidos en las extremidades inferiores, provocando hinchazón y sensación de pesadez. Este problema también puede mejorar gracias a la alimentación.

Evita las grasas saturadas y trans

Lo que más te ayuda a “activar” la circulación sanguínea es seguir una dieta ligera y equilibrada. Para ello, debes limitar al máximo las grasas saturadas y las trans, ya que favorecen el aumento de colesterol en la sangre, y esto conduce a que fluya con mayor dificultad. Carnes grasas, embutidos, lácteos enteros, mantequilla, repostería y bollería industrial, precocinados.... son los alimentos más ricos en este tipo de grasas.

No solo ciertos alimentos favorecen la retención. El colesterol o el estreñimiento, también

Además, tampoco te convienen los productos que contengan una cantidad elevada de azúcares sencillos, porque además de ser muy calóricos, favorecen la retención de líquidos. Un exceso de bebidas alcohólicas también empeora el retorno venoso.

Asegúrate suficientes flavonoides

Una dieta rica en hortalizas, frutas, cereales integrales, legumbres, pescado y frutos secos contribuye a mantener la fuerza y elasticidad de las venas. Te convienen especialmente los alimentos ricos en flavonoides (los más conocidos son la quercetina, hesperidina, rutina, naranjina y limoneno). Estos fitonutrientes protegen las paredes de arterias y venas del deterioro causado por los radicales libres. Además, ejercen una acción antiinflamatoria y vasoconstrictora.

La cebolla, por ejemplo, contiene gran cantidad de flavonoides que estimulan la circulación sanguínea. Y además, es depurativa y diurética, por lo que también contribuye a combatir la retención de líquidos. Los frutos rojos (arándanos, frambuesas, etc.) también son muy ricos en flavonoides. Tomar un puñadito cada día te ayudará a librarte de la hinchazón.