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La alimentación no solo influye en el mantenimiento de lo que ya está en marcha, sino que protege contra alteraciones y trastornos que podrían ocurrir.

No en vano muchas investigaciones han demostrado que una dieta equilibrada (rica en grasas buenas, proteínas, vitaminas y minerales) puede ser la clave para preservar la memoria, mejorar el rendimiento intelectual e incluso hacer que disminuya la probabilidad de sufrir alzhéimer.

A continuación veremos algunas claves para utilizar la alimentación en favor de la salud de tu cerebro.

Un órgano muy exigente

Aunque el cerebro humano representa tan solo el 2% de nuestro peso corporal, necesita acaparar aproximadamente el 20% de la energía que utilizamos para funcionar. Su demanda de glucosa es muy alta, y para llegar a cubrir esta necesidad acapara hasta el 50% de la energía extraída de los hidratos de carbono que consumimos.

De hecho, está demostrado que la carencia de este nutriente disminuye el rendimiento de la memoria y la capacidad cognitiva en general.

El cerebro necesita energía que extrae principalmente de los hidratos de carbono

Para asegurar un nivel estable de glucosa en la sangre, lo mejor es evitar los periodos de ayuno largos y distribuir la dieta en cinco comidas principales al día. Además, debes obtenerla especialmente a partir de los hidratos de carbono complejos, que se encuentran sobre todo en los cereales integrales y las legumbres.

Los efectos que tu dieta produce en el cerebro

Tal y como hemos visto, prácticamente todo lo que ingieras tendrá un impacto sobre el modo en el que trabaje tu cerebro. Sin embargo, la presencia o la ausencia de cierta clase de sustancias en tu menú diario tiene unos efectos lo suficientemente importantes como para que merezca la pena hablar específicamente de ellas. Son las siguientes:

1. Las grasas sanas y las perjudiciales

¿Y si tomas muchas grasas malas? El consumo de grasas saturadas y trans está asociado con una peor función cognitiva y una disminución de la memoria a largo plazo. Procura limitar su ingesta, sobre todo en el caso de las trans (están presentes en alimentos procesados, bollería y pastelería industrial, salsas...).

Las grasas saturadas, por su parte, se encuentran en los alimentos de origen animal (excepto en el pescado, que es rico en grasas buenas) y en los aceites de palma y coco.

2. Las proteínas

No, las proteínas no solo sirven para fortalecer y reparar nuestros músculos. Este nutriente es básico para el mantenimiento de los distintos tipos de células, incluidas las cerebrales. Así que si quieres hacer que tu mente sufra un menor desgaste, necesitas recurrir a él.

Además, cuando las proteínas son completas, al comerlas serás capaz de generar una cantidad extra de serotonina, una sustancia producida por tu organismo y que potencia el rendimiento intelectual.

Por eso, si quieres que tu mente rinda bien, te conviene tomar todos los días una ración de alimentos ricos en proteínas en el desayuno, el almuerzo y la cena. Ahora bien, procura evitar las carnes rojas y busca alternativas como el pescado, el huevo o el seitán (se consigue a partir de gluten del trigo).

3. Los azúcares

¿Cómo afectan los azúcares al cerebro? La mayor parte de los azúcares que podrás encontrar en alimentos vendidos en tiendas y supermercados son poco convenientes. Intenta restringir el azúcar refinado, muy popular por su poder adictivo. Cuando pruebas esta sustancia, se activan diversos mecanismos cerebrales que fijan como objetivo importante seguir consumiéndola.

Por otro lado, algunas investigaciones sugieren que, en cantidades excesivas, altera de modo negativo la capacidad de aprendizaje y la memoria, y hace que la actividad del cerebro se ralentice.

Está demostrado que el azúcar refinado crea adicción

Es importante que hagas esfuerzos para reducir los niveles de azúcar "de mesa" y que el que utilices no sea refinado. Por ejemplo, puedes utilizar la miel para endulzar algunos preparados, pero en cantidades menores a las que utilizarías si te dejases guiar únicamente por su sabor.

Los efectos de la deshidratación

¿Qué pasa si no bebes suficiente agua? Necesitas hidratarte a diario bebiendo unos dos litros de agua.

Cuando te hidratas bien, el cerebro recibe el 20% del flujo sanguíneo, lo que le permite mantenerse alerta y dedicar sus recursos a dar el máximo rendimiento . Si no lo haces, tu cerebro no recibirá bien los nutrientes ni el oxígeno que necesita y tendrá que ahorrar recursos.

Alimentos que mantienen tu mente más activa

Esta selección de alimentos te ayudará a poner de tu parte para que la salud de tu cerebro sea óptima:

1. Té verde

Muchas investigaciones señalan que el consumo habitual de té verde es capaz de retrasar la degradación de los tejidos cerebrales que se produce de forma natural a medida que envejecemos. Como consecuencia, esta infusión permite conservar una memoria más sana.

2. Aceite de oliva

Es una de las grandes joyas de la Dieta Mediterránea. No solo combina perfectamente con una gran variedad de platos, sino que además su consumo habitual mejora la capacidad de concentración y previene la degradación de la memoria.

3. Pescado

Sin duda, el pescado es otro de los principales representantes de la Dieta Mediterránea, y por un buen motivo.

El pescado azul, además de ser una fuente de proteínas mucho más sana que la carne roja, contiene grandes cantidades de omega 3, un nutriente muy valioso que, entre otras cosas, puede ser utilizado como materia prima para construir diferentes partes de las neuronas.

4. Huevo

Muchas personas asocian la yema del huevo a la grasa, lo cual hace que la consideren la parte menos sana de este alimento.

Sin embargo, esta sustancia anaranjada es fuente de colina, un nutriente muy beneficioso a la hora de proteger el cerebro y mantener en buen estado capacidades cognitivas como la memoria y la capacidad de pensamiento lógico.

5. Nueces

Además de ser una fuente de grasas sanas, algunos estudios sugieren que comer unas pocas nueces cada día sirve para potenciar la agilidad mental y la capacidad para atender a varias cosas a la vez.

6. Chocolate negro

El chocolate negro con un porcentaje de cacao superior al 85% tiene un gran poder antioxidante. Eso lo convierte en un gran aliado a la hora de eliminar los radicales libres que circulan por nuestro cuerpo degradando todo tipo de tejidos, incluidos los del encéfalo (parte central de nuestro sistema nervioso cerebral).

7. Fruta y verdura

La fruta te aporta la glucosa que necesitas en cantidades asumibles, y las verduras ofrecen una amplia variedad de vitaminas y otros nutrientes necesarios para regenerar varios tipos de tejidos ubicados en el sistema nervioso.