claves empezar dieta y no dejarla gir

Si has fracasado en varios intentos de seguir una dieta, no desesperes. Esto no significa que lo hayas hecho mal o que el plan nutricional no sea el adecuado, muchas veces lo que hay detrás de este “pequeño” fracaso es que te ha fallado la motivación y la fuerza de voluntad.

Y es que la parte emocional de cada una tiene una importancia vital cuando se trata de adelgazar.

Encuentra tus motivos para empezar una dieta

Te conviene hacer un ejercicio que te vendrá muy bien para convencerte de lo que puedes lograr si inicias la dieta. Se llama “La Balanza”, y como su nombre indica, te ayuda a tomar conciencia de lo bueno y de lo malo que tiene tanto el hecho de iniciar ese cambio, como el de no hacerlo.

1. Ejercicio de “la balanza”

Dibújate una tabla con dos cuadrantes, en uno coloca lo bueno que conseguirás si cumples con la dieta y en otro lo que no te gusta de ello. Intenta responder a las preguntas que se plantean, siendo lo más sincera posible contigo.

Cuando contestes, es importante que seas lo más concreta y específica posible. Por ejemplo, en el cuadrante de lo bueno de hacerla no pongas solo “mejorar mi salud”, escribe concretamente qué aspecto de tu salud va a mejorar.

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Cuanto más concretes, más te identificarás con los motivos y más claro tendrás si te merece la pena o no hacer el cambio en tu alimentación y en tu estilo de vida.

2. Cuelga en tu nevera tu “collage motivacional”

Una vez hayas valorado los pros y los contras de empezar una dieta: coge lo que hayas escrito en el cuadrante de lo bueno que tiene cambiar y trasládalo a una tarjeta lo suficientemente grande donde te quepa toda la lista. Acompaña el texto de imágenes que se relacionen, convirtiéndolo en un “collage motivacional”.

La motivación correcta será clave para mantener el compromiso asumido contigo misma

Por ejemplo, si has escrito que una de las cosas buenas es que te vas a poder poner el tejano que ahora no te cabe, puedes enganchar en tu collage una fotografía tuya llevándolo puesto. Pon la tarjeta en un lugar visible y así recordarás por qué vale la pena seguir con el compromiso que has adquirido contigo misma.

¿Estás motivada para cambiar?

Si tienes claro que quieres hacer dieta podrás resolver con éxito los momentos de duda que te puedan surgir a lo largo del camino, y superar los malos hábitos que es posible que tengas arraigados desde hace ya mucho tiempo.

  • Para siempre. La intención no es que hagas dieta un mes, sino que cambies tu forma de comer para siempre. Eso significa que debes interiorizar esa voluntad de cambio y convencerte de que comer bien se va a convertir para siempre en una máxima de tu vida.
  • Puedes “entrenar” ese valor. Si estás pensando todo el día en que hacer dieta es horroroso, te vas a sentir mal, no vas a disfrutar, y tarde o temprano tirarás la toalla. Pero si te centras en lo positivo y te repites a ti misma que disfrutas comiendo bien y que te conviene, lograrás ver tu realidad desde otro punto de vista.

salud o belleza

Al comenzar la dieta es bueno que reflexiones sobre los motivos que te impulsan a querer perder peso. Interioriza que, aunque quizás la idea inicial fue impulsada por querer perder un poco de peso y lucir esos tejanos que te encantan, una mejor alimentación mejorará notablemente tu salud.

Al comer de forma equilibrada te sentirás con más energía, tendrás mejor humor y hasta tu piel te lo agradecerá.

Anota todos los pequeños cambios positivos que sientas al cabo de unos días con la dieta, cada uno de ellos será una pequeña victoria conquistada y te ayudará a mantener la motivación.

Un toque de creatividad

Si eres demasiado estricta con la dieta es probable que al cabo de unos días te aburras. En cambio, al combinar de forma diferente los alimentos de tu dieta podrás agregar un toque de creatividad que aportará sabor y te permitirá vencer el sentimiento de "comer todos los días lo mismo".

Afloja un poco la cuerda y prueba un aderezo diferente, mezcla otras especias y opta por diferentes técnicas de cocción.