dormir famarcos

Cerca de un 50% de los consumidores de somníferos los toma mal: no los necesita, los ingiere durante demasiado tiempo o los combina con otras medicinas. Esto puede acarrear múltiples problemas para la salud, algunos de ellos verdaderamente serios.

Por eso estos fármacos se reservan para casos graves de insomnio, bajo supervisión médica, y no para la carencia de sueño pasajera, como nos cuenta el Dr. Francisco Marín, médico de atención primaria.

Enseguida generan dependencia

Las benzodiazepinas son los somníferos más extendidos, pero sus principios activos dejan mella, advierte el Dr. Marín. En primer lugar, provocan mucha tolerancia y dependencia física con rapidez. Es decir, para lograr su efecto cada vez necesitas una dosis mayor y, mientras las tomas, crees que sin ellas resulta imposible dormir.

Dejar de golpe las benzodiazepinas puede provocar síndrome de abstinencia. Lo idóneo, si quieres dejar las pastillas para dormir, es que acudas al médico. Por lo general, establecerá un plan que se aplica durante 3 semanas. En las 2 primeras semanas, en la mayoría de casos se recomienda tomar solo media pastilla. En la tercera semana, y siguiendo con la disminución de la dosis, debes reducir el fármaco a un cuarto
de pastilla. Al finalizar esta tercera semana, ya podrás prescindir de la toma de somníferos.

Ganas unos pocos minutos de sueño

Algunas investigaciones han puesto de relieve que muchos somníferos solo consiguen que te duermas entre 6 y 16 minutos antes de lo que lo harías de forma natural, y en conjunto no te proporcionan más de 35 minutos extra de sueño.

Al día siguiente estarás más cansada

Hay somníferos que se pueden adquirir sin receta (suelen ser antihistamínicos) que, como los prescritos por médicos, producen somnolencia durante el día. Esta fatiga y falta de energía pueden ser peligrosas si tienes que conducir, a la vez que instala una torpeza y falta de equilibrio que aumenta el riesgo de caídas y fracturas, sobre todo en personas mayores. Además, provocan estreñimiento, dolores articulares, perjudican el riñón y dejan la boca seca.

Multiplican el riesgo de muerte precoz

Tomar pastillas para dormir de forma regular multiplica por cuatro el riesgo de muerte prematura. Así lo sugiere un estudio, en el que sus investigadores compararon 10.500 personas habituadas a tomar somníferos con 23.500 que, aun sufriendo insomnio, buscaron otras soluciones sin medicamentos.

Su uso a largo plazo puede aumentar el riesgo de línfoma o cáncer

Las personas que ingerían más de 132 pastillas al año (un consumo habitual y prolongado) estaban más expuestas a padecer linfoma, cáncer de pulmón, de próstata y de colon, reveló el estudio. Es decir, tanto la calidad de vida como la longevidad de quienes toman estas pastillas se ven perjudicadas.

Mayor posibilidad de alzhéimer

Varios estudios han analizado la relación entre somníferos y alzhéimer. Los resultados indican que el consumo prolongado de benzodiazepinas (durante más de tres meses) aumenta el riesgo de padecer alzhéimer entre un 20% y un 50%, sobre todo en personas mayores, uno de los grupos de edad que más recurre a estos fármacos.

Cómo conciliar el sueño sin fármacos

Es frecuente y normal atravesar periodos en los que cerrar los ojos y descansar se hace difícil, pero esto no significa que necesites un tratamiento farmacológico. Si te cuesta dormir, las palabras son más eficaces e inocuas que las pastillas. Porque la dificultad para conciliar el sueño a menudo está relacionada con estados de ansiedad y estrés, de modo que actuar contra esas causas es más eficaz que recurrir a los fármacos.

Hay que buscar la causa de raíz y combatirla

De hecho, para la Sociedad Española de Neurología, la mejor receta ante la dificultad para dormir es la psicoterapia. Además, un estudio ha demostrado que un 27% de personas mayores que tomaba somníferos los dejó y consiguió dormir al recibir información sobre cómo actúan estos medicamentos y sus efecto.

Además de revisar tus rutinas del sueño (intentar acostarte siempre a la misma hora, cenar ligero, no llevarte trabajo a la cama, evitar las pantallas antes de dormir...) y de revisar tu estado emocional, te puede ayudar recurrir a plantas que mejoran la conciliación el sueño. Antes de tomarlas, consúltalo con tu médico, puesto que algunas pueden interferir con ciertos fármacos y tampoco puedes abusar de ellas.

  • Espino blanco. Actúa como sedante nervioso y cardiaco, por lo que puede ser un buen remedio si, asociadas a tu insomnio, presentas taquicardias o palpitaciones.
  • Melisa. Es una de las hierbas más utilizadas como sedante, en infusión. No la uses si estás embarazada o si das el pecho
  • Azahar. Esta flor, que concentra muchos aceites esenciales, se emplea como sedante ligero. Si estás embarazada, deberás tomarla con precaución.
  • Pasiflora. Se le conocen ciertos efectos sedantes y es segura, aunque en algunas ocasiones se ha asociado a vómitos.
  • Tila y valeriana. Son las plantas para dormir más populares en España.