soluciones roncar

Desde seguir buenos hábitos de vida hasta (en casos muy serios) la cirugía: los “roncadores” pueden dejar de serlo averiguando cuál es la causa de raíz que provoca este problema. Además roncar no solo afecta al compañero de cama, afecta a la salud de la persona que lo hace.

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LAS POSIBLES CAUSAS DE LOS RONQUIDOS

¿Te sientes agotado o te duele la cabeza solo levantarte? Puede que sufras apnea del sueño, un trastorno que sucede cuando se obstruye el paso del aire durante al menos 10 segundos y provoca decenas de despertares de noche que agravan las consecuencias de los ronquidos. Eso se traduce en cansancio diurno, cefaleas, problemas de concentración o de memoria y somnolencia durante el día.

El 50% de los hombres y el 25% de las mujeres roncan más de cinco días a la semana, pero la mayoría de los “roncadores” no son conscientes de los graves problemas de salud que puede acarrearles. Y es que las apneas favorecen la hipertensión arterial y los problemas cardiovasculares. Incluso un estudio del Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer revela que entre las personas que las sufren hay un mayor riesgo de desarrollar cáncer.

Soluciones y remedios eficaces

En general, quien suele detectarlo es la pareja, que también ve afectado su sueño y su rendimiento diario a consecuencia de los ronquidos.

Así puedes resolverlo:

  • Cambios en los hábitos de vida. Dejar el tabaco, perder peso, evitar el alcohol o los tranquilizantes en las horas previas a dormir y acostarse de lado o con la cabecera elevada es clave.
  • Tratar patologías nasales. En el caso de que las haya, como poliposis o desviaciones del tabique. Ten en cuenta que las tiras nasales que se venden en farmacias no están del todo avaladas científicamente.
  • Prótesis de adelantamiento mandibular. Se trata de una máscara que inyecta aire continuamente y se usa en caso de apnea.
  • La cirugía se valora si no funciona ningún otro tratamiento y consiste en la resección de la campanilla o del tejido del paladar.
  • A los niños que roncan y sufren apneas por alteraciones anatómicas, como hipertrofias de las amígdalas, se las extraen.

Malos hábitos que HAY QUE EVITAR

  • ¿Fumas o tienes alergia? El tabaco inflama la membrana de la mucosa de la garganta y de la nariz. A los alérgicos, el polen o el polvo les provoca algo similar porque inflama los tejidos implicados en la respiración.
  • Si tienes un tabique nasal desviado, el velo del paladar distinto (más largo o grande, situado más abajo o atrás), unas amígdalas muy grandes o pólipos nasales se obstruye el aire, lo que puede provocar ronquidos.
  • Puede ser una sinusitis. Esta inflamación de los senos paranasales (los conductos por donde pasa el aire por el interior de los huesos que rodean la nariz), así como una gripe o un resfriado pueden provocar que ronques puntualmente.
  • ¿Tienes sobrepeso? Al acumular grasa en los tejidos de la garganta, el aire circula con dificultad por ella cuando las personas con unos kilos de más se tumban, provocando el ronquido.
  • El alcohol y los somníferos hacen que se relaje la musculatura de la garganta.