inhalador

Los broncodilatadores están indicados solamente para casos diagnosticados de asma, alergia o enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). Sin embargo, son de los fármacos más vendidos en España.

Reconoce sus efectos secundarios

Se trata de medicinas que, al inspirar, llegan directamente a la pared del bronquio y permiten que entre más aire en los pulmones. Actúan localmente y no pasan por el aparato digestivo (por eso hacen efecto de manera inmediata), pero eso no significa que no tengan efectos secundarios, recalca el Dr. Francisco Marín, médico de atención primaria.

Los broncodilatadores incluyen compuestos específicos (agonistas betaadrenérgicos) y corticoides que pueden causar tos, boca seca, palpitaciones y temblores, mareos y dolor de cabeza. Son efectos secundarios que desaparecen al cabo de unos días. Las fórmulas de acción prolongada pueden, además, producir insomnio y malestar gastrointestinal.

No recurras a ellos a la ligera

Hay muchas causas que impiden la respiración fluida, pero no todas se tratan con un inhalador. Pueden ser síntoma o consecuencia de una patología o responder a una situación temporal sin importancia (como un resfriado fuerte). Ante todo hay que acudir al médico, pero también es importante que sepas identificar dolencias estacionales como los resfriados o la tos, para tener claro que no se solucionan con un fármaco broncodilatador.

No son el remedio adecuado ante cualquier congestión o dificultad para respirar, subraya el Dr. Marín. Están indicados solamente para casos diagnosticados de asma, alergia o enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). Además, tanto en los casos crónicos de asma o EPOC como en las situaciones puntuales (resfriado, inflamación) en los que cuesta respirar, algunos factores pueden ayudar a mejorar la respiración sin recurrir a los broncodilatadores.

  • Beber mucho líquido, hacer vahos varias veces al día, utilizar un humidificador o administrar soluciones salinas son algunos de los remedios para reduicir los casos de congestiones mucosas.
  • Tomar alimentos que faciliten la apertura de las vías respiratorias. Como aderezo o en infusión, puedes tomar ajo, anís, tomillo, tila, regaliz, jengibre, flores de uña de caballo (2 veces al día máximo durante un mes), y hacer vahos con cebolla.
  • Existen interacciones, tanto con alimentos (productos ricos en grasas y en hidratos de carbono, cafeína, alcohol) como con otros fármacos, por ejemplo, los ansiolíticos o los indicados para la hipertensión.

Manejarlos bien es básico

Los casos de EPOC y de asma van en aumento y han crecido las ventas de broncodilatadores. Sin embargo, que se compren más también se relaciona con un uso incorrecto.

Si se administran mal, la dosis indicada no surte efecto, se abusa del medicamento y este se agota antes. Con ese abuso aparecen más efectos secundarios. Se calcula que casi el 50% de sus usuarios no los utiliza bien, según el Centro de Información de Medicamentos de Cataluña (CedimCat). Un error común es pulsar y dar una bocanada, por lo que el fármaco se queda en la garganta y no alcanza los pulmones.

Leer las instrucciones cada cierto tiempo para manejar bien el inhalador contribuye a no abusar del medicamento y a prevenir cualquier efecto secundario. Para utilizarlos correctamente, ten en cuenta el tipo de inhalador que utilizas:

  • Si usas un cartucho presurizado convencional. Agita el inhalador y, mientras, vacía de aire los pulmones.Ajústalo a la boca, coge aire, presiona el inhalador, continúa cogiendo aire y aguanta 10 segundos.Saca el aire lentamente, tapa el inhalador y enjuaga la boca.
  • Si utilizas un cartucho presurizado con cámara. Acopla el cartucho a la cámara. Espira, ponte el inhalador en la boca, presiona el cartucho y respira con normalidad. Sepáralo de la boca y aguanta la respiración. Lávate la boca.
  • Si el que usas es de polvo seco. Retira una cápsula del blíster y colócala. Pulsa el botón perforador y espira con el inhalador apartado de la boca. Introduce la boquilla en la boca, inspira lenta y profundamente y aguanta 10 segundos. Espira y repite. Enjuágate.