hemorroides

Sufrir las hemorroides en silencio es mucho más habitual de lo que se piensa, y afectan por igual a hombres y a mujeres. Surgen cuando se inflaman en exceso las venas que todos tenemos de forma natural en el ano, dando lugar a varicosidades similares a las que pueden aparecer en las piernas, y llegan a ser muy molestas.

De hecho, los médicos saben que cuando la persona acude a ellos lo hace porque el dolor es intenso, ya que normalmente se sufren en silencio. Conocerlas mejor ayuda a prevenirlas o a aliviarlas si ya se padecen.

Qué puede provocar las hemorroides

Verdadero: el estreñimiento influye mucho. Su principal causa es el esfuerzo que se realiza al ir al baño por el exceso de presión que se origina en el esfínter anal, por eso las personas que sufren estreñimiento de manera habitual son las que más probabilidades tienen de padecerlas.

Además, la diarrea también predispone a su aparición, por lo que tomar laxantes de manera continuada para combatir el estreñimiento no es la mejor solución.

Falso: el sobrepeso no lo favorece. El exceso de peso también provoca un aumento de presión en la zona anal, lo que hace que las venas se dilaten y aparezcan las hemorroides. Por eso, esta patología es más habitual en las personas con peso excesivo y en las embarazadas (durante la gestación y después del parto).

Hábitos y cuidados que las alivian

Verdadero: una dieta pobre en grasas y rica en fibra las previene. Al ser el estreñimiento la principal causa, una dieta de este tipo, beber agua y hacer deporte ayuda a que las heces no tengan consistencia dura y el esfuerzo para su expulsión sea menor. Debe evitarse también el picante, la sal, el café y el alcohol.

Falso: el papel higiénico no las agrava. Cuando duelen, todo lo que pueda irritar la zona es perjudicial. Por eso es mejor usar toallitas húmedas tras la deposición o hacer baños de asiento en agua tibia.

No son graves, pero hay que acudir al médico

Falso: si sangran es que hay algo más. La expulsión de algo de sangre sin dolor es el síntoma más habitual.

Es más común que el sangrado aparezca tras defecar en forma de pequeñas gotas o restos en el papel higiénico al limpiarse, pero si evolucionan y no se pone remedio, puede aparecer sangre de forma espontánea, con dolor y escozor que pueden llegar a ser incapacitantes, por eso es esencial consultar con el médico si hay sangrado.

Verdadero: la medicación no es fundamental para su tratamiento. Lo normal es tratar el proceso con hábitos sanos para controlar el estreñimiento. Solo en algunos casos puede requerirse medicación bajo supervisión médica. Las cremas antihemorroidales, si no se usan adecuadamente, pueden provocar más sangrado a la larga. Los analgésicos alivian el dolor durante las crisis.

Solo se recurre a cirugía en casos graves

Falso. La cirugía es la mejor opción. Es la última y solo en casos graves. Hay varias técnicas: la simple extirpación, la coagulación con láser, la esclerosis con inyecciones o la ligadura en banda. El avance más reciente es la cirugía con sutura mecánica (PPH). Resulta menos dolorosa, no extirpa las hemorroides y puede hacerse de forma ambulatoria.

Tipos de hemorroides y posibles complicaciones

Verdadero: pueden haber de varios tipos.

Así, según dónde estén localizadas, pueden ser de dos tipos: internas, si se encuentran en el interior del recto y no las vemos a simple vista; o externas, si se ven, porque las venas afectadas son justo las del orificio anal.

Las hemorroides pueden clasificarse en 4 tipos según su grado de inflamación

También pueden clasificarse según la inflamación: el grado I no permite verlas desde fuera; en el grado II, si aumenta la presión en el ano sí se ven; en el grado III las hemorroides aparecen tras la deposición y vuelven a reintroducirse, y en el IV están siempre fuera.

Falso: pueden derivar en cáncer. En ningún caso las hemorroides son la antesala de tumor cancerígeno, pero sí hay enfermedades con síntomas parecidos, por lo que debe hacerse un correcto diagnóstico.

Por ello, en mayores de 60 años con cambios en el ritmo intestinal (diarrea y/o estreñimiento) con sangrado y que dura más de 6 semanas hay que descartar pólipos u otros trastornos. Lo que sí pueden causar directamente las hemorroides es una anemia ferropénica derivada del sangrado. Este trastorno se manifiesta con cansancio, palidez cutánea y mareos.