ejercicio activa intestino a

Para que las heces avancen hasta el recto el intestino hace unos movimientos de contracción que facilitan ese camino. Tener una vida activa físicamente ayuda en gran medida a este proceso.

Hacer cualquier ejercicio hace que la musculatura esté activa y esta ejerce un suave masaje muy útil para tu ritmo intestinal. No hacen falta grandes esfuerzos: sal todos los días a caminar media hora después de haber comido (para no interferir en la digestión) a un ritmo suave. Vas a ver cómo en poco tiempo notas el cambio.

Día 3

Además de practicar actividad física de forma habitual hay ejercicios que ayudan especialmente en caso de sufrir episodios de estreñimiento. Fíjate:

El ejercicio que mueve tu intestino

  • Rodillas al pecho: estírate con la espalda bien apoyada enuna toalla. Relájate manteniendo las piernas estiradas y ligeramente abiertas y los brazos a cada lado del cuerpo. A continuación, dobla las rodillas con los pies apoyados en el suelo. Luego lleva las rodillas despacio hacia tu pecho (cógelas con las manos para que te resulte más fácil) y déjalas dobladas sobre el tronco. Agárrate como si te abrazaras a las piernas. Aguanta unos segundos.

Realízalos dos veces al día, cuando te levantes y antes de acostarte, y repite 10 veces cada movimiento.

El Menú del día que te regula

La fibra no se puede incluir toda de golpe. En nuestro especial regularidad te estamos proponiendo menús donde aumentamos la ración de fibra un poquito cada día. Hoy, todas las raciones de cereales son integrales. Además, en la cena se incluye verdura cruda, que aporta más fibra que si la cocinas.

  • MENÚ DEL DÍA:

Hoy tomas 29 g de fibra

  • Desayuno: Café con leche y azúcar • Un kiwi
  • Media mañana: Galletas integrales con una cucharadita de mermelada
  • Comida: Risotto integral con setas • Redondo de ternera con tomate asado • Pan integral • Un melocotón
  • Merienda: Infusión • Yogur de frutas • Minibocadillo integral de fiambre de pavo
  • Cena: Ensalada de escarola y queso fresco • Pizza margarita (una porción pequeña) • Una manzana

LOS CONSEJOS:

  1. El pan, la pasta o el arroz mejor integrales: conservan la fibra en estado puro ya que apenas han sido procesados.
  2. Toma yogur: incluyen probióticos que protegen tu intestino y hace que trabaje mejor. Una vez hayas acostumbrado a tu organismo a consumir fibra, puedes añadirles un puñadito de frutos secos y/o fruta desecada para conseguir una ayuda extra. El mejor momento de tomarlos es entre horas o después de cenar.
  3. Toma una infusión de regaliz durante el día: protege la mucosa del aparato digestivo, alivia la acidez de estómago y favorece el buen funcionamiento del intestino. No la tomes durante mucho tiempo pues puede provocar retención de líquidos e hipertensión.

Buenos hábitos para un mejor tránsito

  • Procura llevar prendas que no te aprieten. Cuando una prenda se clava en la cintura entorpece el trabajo del estómago y los movimientos intestinales, provocando que la digestión sea más lenta y retrasando el tránsito intestinal.

La ropa ceñida puede dificultar el movimiento intestinal

  • No te excedas con las proteínas. Las personas que las comen en exceso (basan su alimentación en la carne o el pescado) suelen tomar pocas verduras, legumbres, fruta o cereales integrales, que son las principales fuentes de fibra, imprescindible para el buen funcionamiento del tránsito intestinal. Procura que en el plato haya una pequeña porción de carne o pescado y un acompañamiento abundante a base de verduras para enriquecerlo. Además, toma un trozo de pan integral y termina con una pieza de fruta.

Opciones naturales para combatir el estreñimiento

Reflexología podal: Un opción muy natural (además de placentera) para corregir el estreñimiento es la reflexología podal. Esta técnica se basa en estimular el colon a través de la presión en unas zonas reflejas en el pie. Se recomienda este “masaje” siempre realizado por un profesional y de 1 a 2 veces a la semana durante una temporada dependiendo de si se trata de un caso de estreñimineto puntual o algo crónico. Es un método muy eficaz para mejorar la regularidad del intestino.