Tinnitus

Los acúfenos (o tinnitus) afectan al 6% de la población. Quienes los sufren oyen silbidos, zumbidos o sonidos que en realidad no existen y la sensación puede llegar a ser muy molesta

Puede afectar a un oído, a los dos, ser algo puntual o convertirse en crónico. En cualquier caso, se calcula que el 30% de la población mundial ha padecido esta dolencia en algún grado a lo largo de su vida. Se produce por un daño a las células ciliadas de los oídos y por el momento no existe tratamiento para recuperarlas. A veces no hay ninguna razón de peso tras ellos pero en determinados casos sí se conoce el origen:

  • Lo más habitual es que esos pitidos surjan después de pasar un tiempo “soportando” ruidos intensos (maquinaria, música, explosiones...), pero también pueden ser la primera señal de una pérdida auditiva.
  • En algunos casos el origen de esta alteración puede ser un traumatismo, haber lastimado el oído al extraer la cera, o incluso haber sufrido una otitis.
  • En casos excepcionales puede ser el síntoma del síndrome de Ménière (provoca además vértigo, pérdida auditiva y sensación de tener tapones en los oídos). En casos aislados, pueden ser signo de un tumor en el oído.

Cómo actuar ante el tinnitus

La intensidad del ruido que se percibe puede ser muy variable. Si la potencia es baja, la molestia que provoca resulta “soportable”. Pero si el ruido que se percibe es muy elevado, este síntoma puede llegar a provocar muchas molestias en las personas que los sufren: dificultad para escuchar a los demás, para trabajar e incluso para dormir. En algunas ocasiones, hasta puede llevar a la depresión.

Por ello, conviene buscar ayuda en caso de percibir que la calidad de vida se está viendo afectada: lo primero que hay que hacer es acudir al otorrinolaringólogo, que determina el origen de los pitidos. Una vez se identifica el trastorno que los origina y se trata ese problema, es probable que los acúfenos desaparezcan definitivamente.

Sin embargo, si lo que los causa no se puede llegar a tratar o no es posible conocer su origen, es probable que la persona tenga que convivir con este síntoma durante toda la vida. En este caso, el médico puede recetar medicamentos como la pregabalina, la gabapentina y la mirtazipina, que aunque no resuelven el problema, sí sirven para aliviar el trastorno. Además, puede recomendar terapia psicológica para aprender a convivir con ese sonido constante y reducir así el riesgo de que la alteración afecte al estado anímico.

“La dieta del ruido”, muy eficaz

Consiste en exponerse a pocos decibelios y durante el menor tiempo posible y es la única forma eficaz de prevenir los acúfenos, que no tienen cura una vez según el otólogo Jose N. Fayad. Y es que estar en constante contacto con el ruido y exponerse a música a alto volumen de forma prolongada (de 6 a 8 horas a 85-90 decibelios) es una de las principales causas de este trastorno. El uso de auriculares para escuchar música a un volumen demasiado alto está provocando que estos problemas estén apareciendo a edades tempranas (a partir de los 45 años).

Pero si “convives” con ruidos muy fuertes y no puedes evitarlo (por tu trabajo, o porque vives en una gran ciudad) usa siempre tapones específicos de protección. Procura también evitar el tabaco, la cafeína, el ácido acetilsalicílico y los antiinflamatorios en la medida de lo posible. Se sabe que estas sustancias pueden empeorar el problema de los acúfenos, igual que sufrir estrés.

Tags relacionados con Tinnitus