Migraña

Aunque pueden sufrirlo también los hombres, este trastorno neurológico es más frecuente en las mujeres debido a los cambios hormonales que sufren a lo largo de su vida.

¿Qué es una migraña?

Se trata de un tipo de dolor de cabeza intenso que a menudo suelen padecer varios miembros de una misma familia. Su causa aún no está clara, pero una de las principales hipótesis apunta a que podría deberse a alteraciones en la estructura de los vasos sanguíneos a nivel cerebral.

¿Cómo distinguirla de otro dolor de cabeza?

La migraña suele presentarse en forma de episodios agudos, que pueden durar desde horas hasta varios días.

  • Es un dolor de cabeza fuerte, en ocasiones pulsátil.
  • Normalmente afecta a un solo lado de la cabeza o a la frente.
  • Suele ir acompañado de malestar general, náuseas, vómitos...
  • Ocasiona alteraciones del carácter.
  • Produce una gran sensibilidad a los sonidos y el ruido.
  • Puede haber problemas de visión.

En algunos casos, estos síntomas son precedidos por lo que se conoce como “aura”, que no es más que un aviso de que el cuadro de migraña va a producirse en breve.

El aura puede asustar bastante, ya que abarca síntomas tan diversos y alarmantes como el adormecimiento de brazos y/o piernas, pérdida de fuerza, oscurecimiento de una parte del campo visual, destellos luminosos, mareos y pérdida de memoria.

Pese a la inquietud que generan, estos síntomas no suponen una situación de gravedad. El aura suele durar entre 10 y 30 minutos para luego dar paso al intenso dolor de cabeza.

¿Cuál es el tratamiento?

Una vez ha aparecido la migraña, los antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como el ibuprofeno, y el ácido acetilsalicílico (AAS), como la aspirina, pueden disminuir el dolor de cabeza.

Existen fármacos antimigrañosos, pero solo deben tomarse bajo supervisión médica para no provocar daños mayores. Estos suelen utilizarse solo durante los episodios para disminuir y acabar con los síntomas. Pero, en caso de crisis muy frecuentes e incapacitantes, puede ser necesario tomar la medicación de manera continuada e indefinida.

¿Existen factores de riesgo?

Algunas situaciones pueden desencadenar los ataques de migraña. La mejor manera de prevenirlos es evitar estos factores:

  • Situaciones de estrés.
  • Descanso insuficiente o, por el contrario, dormir en exceso.
  • Practicar ejercicios o deportes extenuantes.
  • Permanecer muchas horas en ayuno.
  • No beber suficiente agua durante el día.
  • Frecuentar lugares con olores intensos (o usar colonias muy perfumadas), con humo de tabaco, ruidos fuertes y luces intensas, fluorescentes o intermitentes (por ejemplo, discotecas).
  • Tomar anticonceptivos orales.

Existen otros factores que también propician este tipo de dolor de cabeza pero que no se pueden controlar ni evitar, como los cambios climáticos bruscos.

Estos alimentos también pueden provocarla

Aunque no afectan por igual a todas las personas, está demostrado que el consumo de estos alimentos y productos puede favorecer la aparición de la migraña:

  • Vino tinto, y el alcohol en general.
  • Quesos curados.
  • Chocolate y cafeína en grandes cantidades.
  • Comida china, por el uso de un ingrediente llamado glutamato monosódico.
  • Algunos edulcorantes artificiales, como la sacarina, por contener aspartamo.
  • Alimentos envasados y enlatados, debido a los conservantes que se añaden.
  • Algunos tipos de frutas, como los cítricos, determinadas verduras, como la cebolla, y los frutos secos.

¿Cómo puede afectar?

Durante la crisis, la persona que padece migraña puede sentirse incapacitada para realizar las actividades cotidianas, ya que cualquier ruido o movimiento le provoca más dolor y la luz le resulta extremadamente molesta. En estos casos, puede que necesite permanecer en reposo sin realizar ninguna actividad y en un ambiente en silencio y a oscuras o con luz tenue.

De hecho, además de ser una enfermedad muy frecuente, la migraña se encuentra entre las 20 causas principales que provocan discapacidad en el adulto.

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