Vitamina B8

La Vitamina B8, también llamada biotina, vitamina B7 o vitamina H, es hidrosoluble y forma parte del complejo B, por lo que interviene en el metabolismo de los carbohidratos para la obtención de energía, así como en el de las proteínas y las grasas. De este modo, este compuesto ayuda a que tu cuerpo se adapte a las exigencias del entorno utilizando sus recursos disponibles.

Además, la biotina resulta necesaria para enzimas esenciales en la producción de ácidos grasos, por lo que juega un papel importante en el crecimiento celular. De hecho, durante el embarazo es fundamental aportar la cantidad adecuada de esta vitamina para asegurar el crecimiento y desarrollo correcto del embrión. Por otro lado, la vitamina B8 también destaca por ser necesaria para mantener la salud del cabello, las uñas y la piel.

¿Qué ocurre cuando hay alteraciones?

A la hora de entender el efecto que la vitamina B8 tiene sobre tu cuerpo, debes tener en cuenta que su cantidad influye mucho. Es por eso que los desequilibrios en sus niveles de disponibilidad pueden generar algunas alteraciones de salud.

Cuando hay déficit

Pese a que su deficiencia es rara, los síntomas que indican que hay un déficit de biotina incluyen pérdida de cabello (a menudo con pérdida de color) y erupciones rojas y escamosas alrededor de los ojos, nariz y boca. Otros síntomas que también podrían darse son depresión, apatía y hormigueo en los brazos y piernas.

Tomar altas dosis de ácido pantoténico (vitamina B5) o el tratamiento con ciertos medicamentos (como antibióticos y algunos anticonvulsivos) puede afectar a la absorción a nivel intestinal de la biotina, produciendo una disminución de la misma.

Cuando hay exceso

Se considera que la vitamina B8 carece de toxicidad, incluso cuando se toman cantidades elevadas en forma de suplementos.


Alimentos que la contienen

Para enriquecer tu dieta con esta sustancia tan beneficiosa, puedes recurrir a la yema de huevo, las carnes (aunque conviene moderar el consumo de carnes rojas por otros motivos de salud), los lácteos, el pescad, los cereales integrales, los frutos secos, algunas verduras como las coles, y la levadura de cerveza.

Una pequeña cantidad de este nutriente lo podremos obtener gracias a la flora bacteriana intestinal del intestino grueso.

¿Sabías que…?

La biotina es bastante estable a la altas temperaturas, por lo que no se pierde en la cocción. Sin embargo, la clara del huevo contiene un antinutriente, la avidina, que actúa impidiendo su absorción a nivel intestinal. Por eso, comer dos o más claras de huevo crudas por periodos prolongados puede llegar a producir deficiencia de este nutriente.

Afortunadamente, la avidina se desactiva por el efecto del calor, por lo que para evitar este efecto indeseable basta comer los huevos siempre bien cocinados.

También es posible beneficiarse de este aporte de vitamina B8 si utilizas yemas de huevos en platos preparados con calor, como por ejemplo batiéndolas junto a copos de avena y metiendo la mezcla en el microondas para crear una especie de masa muy nutritiva.

  • Dosis diaria recomendada: 30 microgramos / día en adultos.

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