Glutamina

La glutamina es una fuente de energía y un elemento importante para conseguir que los músculos se mantengan fuertes. Además ayuda al sistema inmunitario, a mantener un buen estado de ánimo y a la memoria. Nuestro cuerpo la fabrica, pero podemos conseguir un aporte extra con una dieta rica en proteínas.

¿Qué es?

La glutamina es un aminoácido, una de las sustancias que necesitan nuestras células para desarrollar sus funciones. Se trata de un aminoácido no esencial, lo que no quiere decir que no sea importante, sino que el organismo tiene la capacidad de sintetizar la cantidad que necesita a partir de otras moléculas disponibles, sin tener que recurrir de forma indispensable a la dieta.

La glutamina es el aminoácido que se encuentra en mayor concentración en el tejido muscular y en el plasma sanguíneo. Interviene en diferentes funciones metabólicas y, además, favorece la alerta mental, el estado de ánimo y la memoria. También está implicado en el desarrollo de las defensas de nuestro organismo.

Nos proporciona energía. Si las reservas de glucosa en la sangre están bajas, como ocurre cuando estamos haciendo mucho ejercicio continuo, las células pueden utilizar la glutamina para extraer nueva energía. Esto es importante, porque así la glutamina ayuda a evitar que, para obtener energía, el organismo recurra al tejido muscular (y con ello frena su degradación).

¿Por qué necesito GLUTAMINA?

El beneficio más estudiado y conocido que ofrece este nutriente es que acelera la recuperación muscular tras un entrenamiento o sesión de ejercicio prolongado, así como en caso de traumatismos o de desnutrición por falta de proteínas.

Nuestro cuerpo utiliza la glucosa para conseguir energía, y la glucosa se consigue a través del glucógeno. Podemos decir que es la reserva energética de nuestro organismo. Es una sustancia blanca que se encuentra en el hígado y en los músculos.

En los casos de ejercicio prolongado o de mala alimentación, las reservas de glucógeno muscular pueden verse reducidas hasta el punto de agotarse. Cuando esto ocurre, se produce fatiga muscular con la consiguiente disminución del rendimiento y pérdida de fuerza. Pues bien, se ha demostrado que la glutamina interviene activamente en la recuperación del glucógeno muscular por lo que este aminoácido consigue que el cuerpo se recupere más rápido de la fatiga.

Al mismo tiempo, la glutamina frena el desgaste del músculo. Si tomamos una cantidad extra ayudamos al tejido muscular a regenerarse. La glutamina favorece la síntesis proteica y, por tanto, la formación de músculo.

Otros beneficios

Favorece las defensas. Es el aminoácido más implicado en la respuesta inmune, por ser la fuente de energía, junto a la glucosa, de las células del sistema inmune.

Es el nutriente de elección de las células intestinales (los enterocitos) intestinales por lo que es fundamental en el mantenimiento de la mucosa intestinal. Está demostrado que la administración de glutamina estimula el crecimiento de la mucosa intestinal. De hecho, se cree que podría desempeñar un papel importante en la protección contra trastornos intestinales inflamatorios, como la colitis, y la enfermedad de Crohn, entre otros .

Es importante en el bienestar mental. Llega al sistema nervioso a través de la sangre. Una vez allí sirve como combustible al cerebro. También se la considera como un agente neuroprotector que interviene en los cambios del estado anímico, la ansiedad, la irritabilidad o el insomnio.

¿cuándo hay que tomar un extra?

En condiciones normales el organismo sintetiza la cantidad de glutamina que necesita. Pero existen algunas circunstancias que pueden hacer necesario un mayor necesidad. En estos casos, el organismo no tiene la capacidad de fabricar toda la glutamina que se requiere, por lo que si no se aumenta su ingesta a través de la dieta (o tomando suplementos) se podría producir un déficit.

Una de estas circunstancias es la práctica de deporte prolongado. Pero también en casos de estrés intenso, malnutrición proteica, y cuando se necesita regenerar nuevos tejidos (quemaduras e injertos, entre otros).

La manera de obtener un extra de glutamina es con el consumo de una dieta rica en proteínas, por ejemplo, aumentando la cantidad de carne, huevos y lácteos.

También existen en el mercado suplementos en cápsulas y polvo. En todo caso, como siempre, es preferible la asimilación a través de la comida.