Bromelaína

La bromelaína es una enzima que nos ayuda a digerir y que también tienen unas propiedades antiinflamatorias muy beneficiosas. Podemos conseguir un buen aporte tomando piña fresca.

¿Qué es?

La bromelaína es una enzima que tiene la capacidad de digerir o descomponer las proteínas, como por ejemplo el colágeno o la fibra muscular. Por este motivo, esta enzima favorece el proceso digestivo, ya que al romper las moléculas proteicas grandes y complejas, libera otras más sencillas que pueden ser absorbidas por el organismo con mayor facilidad.

Esta acción, llamada proteolítica, es importante porque esos componentes más pequeños que se liberan son esenciales para la producción de muchas otras moléculas de estructura proteínica que el cuerpo necesita para su correcto funcionamiento (por ejemplo, los neurotransmisores, las enzimas, etc.).

Aparte de ser una ayuda digestiva, por su capacidad para romper las proteínas esta enzima también se usa en la industria alimentaria para ablandar y hacer más tierna las carne y sus productos derivados. Por otro lado, la bromelaína también tiene propiedades antiinflamatorias.

¿Qué beneficios TIENE LA BROMELAÍNA?

La bromelaína constituye una ayuda muy útil para acelerar la digestión de las proteínas y así mejorar las digestiones pesadas y reducir el malestar abdominal. Pero además, esta enzima puede actuar como agente antiinflamatorio, ya que parece ser que tiene la capacidad de inhibir la producción de prostaglandinas, que son un grupo de sustancias que intervienen en la inflamación, hinchazón y dolor. De hecho, se ha observado que la bromelaína puede reducir los síntomas de artritis, sinusitis y otros trastornos inflamatorios.

Algunos estudios han señalado que podría ser eficaz para controlar la inflamación y el dolor causado por la osteoartritis de la rodilla, cuando se usa en combinación con otras sustancias, como la tripsina (otra enzima de acción proteolítica).

También existen varios estudios que señalan que la bromelaína puede reducir la inflamación, especialmente en las zonas cercanas a la nariz, y fluidificar la mucosidad que produce la sinusitis por lo que ayudaría a mejorar la respiración. De todos modos, los resultados obtenidos de estos estudios no son concluyentes.

Por otro lado, se estudia su capacidad para reducir la inflamación general en la nariz producida por lesiones y cirugía. En este sentido, y pese a que aún hacen falta más investigaciones existen diversos estudios preliminares que van más allá y señalan que tomar por vía oral suplementos de esta enzima ayuda a reducir la inflamación, los hematomas y el dolor derivados de intervenciones quirúrgicas.

De hecho, esta enzima se utiliza para tratar y acelerar la curación de lesiones musculares menores derivadas de prácticas deportivas, como los esguinces, los moretones, el desgaste, los raspones, la tendinitis, etc.

Por otra parte, existen pomadas y cremas que incluyen esta enzima en su formulación para favorecer la curación de quemaduras menores debido a sus propiedades antiinflamatorias.

La bromelaína también tiene efecto antitrombótico y fibrinolítico. Es decir, ayuda a evitar la formación de coágulos.

Y otro efecto que se ha observado en diferentes estudios es el antiedematoso (ayuda a evitar los edemas). Esta acción, junto a su efecto antiinflamatorio, ha dado lugar a que esta enzima se utilice en algunos tratamientos anticelulíticos, ya que la celulitis es un proceso inflamatorio que provoca retención de líquidos (los edemas).

Fuentes principales DE BROMELAÍNA

Se encuentra en la pulpa de la piña fresca y, en mayor concentración, en el tallo. Para beneficiarse de las propiedades de la bromelaína, es necesario tomar la piña fresca, ya que esta enzima se desactiva con las altas temperaturas que tienen lugar durante la cocción y el procesamiento (por eso no se encuentra en la piña en conserva).

Por su parte, el extracto de bromelaína que se vende como suplemento nutricional suele obtenerse también de la piña, en concreto de su tallo.

LA CANTIDAD QUE HAY QUE TOMAR

Tomar piña como postre (o suplementos de bromelaína) puede ser una ayuda para mejorar la digestión en caso de padecer problemas como la hipoclorhidria (trastorno que se caracteriza por la falta de ácido clorhídrico en el estómago, muy necesario para la asimilación de los alimentos), las digestiones lentas, etc.

Tomar piña fresca en exceso no da ningún problema, aunque siempre lo más conveniente es moderar las raciones. Ahora bien, en algunas personas sensibles a la bromelaína se podrían producir reacciones alérgicas leves (que provocan rinitis y asma) en caso de que se pasen con las cantidades.  De todos modos, esta reacción adversa de la piña es muy poco frecuente y leve.
 
Sin embargo, es muy importante consultar con el médico antes de tomar suplementos nutricionales de bromelaína, porque estos sí que podrían ocasionar algún problema a ciertas personas. La bromelaína se considera segura cuando se toma según la indicación del especialista. Pero, existen algunos casos en los que se ha dado taquicardia en personas con hipertensión. También podría incrementar la irritación del estómago en quienes tienen úlcera gástrica. Y se han publicado casos en los que dosis elevadas han causado nauseas, diarreas y otros problemas intestinales. Además, los niños, las embarazadas y las mujeres durante la lactancia no deben tomar estos productos porque no existe evidencia acerca de su seguridad.
 
Por otro lado, la bromelaína tiene efecto anticoagulante, por lo que los suplementos de esta sustancia pueden potenciar el efecto de los medicamentos anticoagulantes y antiagregantes plaquetarios, favoreciendo la aparición de hemorragias. Por eso, si se está en tratamiento con dichos fármacos, no es aconsejable tomar piña ni suplementos de bromelaína. Ni tampoco es recomendable tomar bromelaína por lo menos dos semanas antes de una intervención quirúrgica, ya que podría aumentar el riesgo de sangrado.

Sabías que…

La bromelaína fue aislada a finales de 1800 y, por ahora, en Europa se comercializa solamente como aditivo para ablandar las carnes y como suplemento nutricional.

En el caso de optar por tomarla en suplementos, se debe consultar antes con el médico o farmacéutico porque, aunque sea un producto de origen natural, no está exento de posibles reacciones adversas y contraindicaciones.