piel sana

En primavera casi todos los problemas cutáneos se agudizan. Los expertos recomiendan vigilar el estado de la piel y darle los cuidados más adecuados en cada caso.

A continuación te daremos las mejores soluciones para combatir picores, eccemas, rojeces...

¿Sientes picores?

La sensación de comezón y la necesidad imperiosa de rascarse (lo cual solo empeora el problema) pueden deberse a causas muy variadas, desde una insuficiencia renal o un problema en el hígado hasta la llegada de la menopausia.

Sin embargo, lo más habitual es que los picores sean consecuencia de un trastorno cutáneo:

Si te pasa al tocar algo...

Probablemente sufras una patología llamada dermatitis por contacto. Existen casi 3.000 agentes químicos que al entrar en contacto con la piel pueden causar picor, hinchazón, enrojecimiento e incluso la aparición de ampollas.

  • Vigila al utilizar... Jabones, perfumes, cosméticos, detergentes o ciertos metales, por ejemplo en bisutería. Si observas que tu piel reacciona con irritaciones o síntomas de tipo alérgico evita su uso. Elige siempre productos hipoalergénicos y utiliza guantes en las tareas de limpieza.
  • Solución natural. Pon a macerar en aceite de oliva tibio un puñado de flores de azucena durante 21 días en un lugar soleado y seco. Puedes aplicártelo con una gasa sobre la zona de la piel afectada.

Solo te ocurre en determinadas épocas

Si te aparecen rojeces que pican mucho, pueden ser eccemas propios de la dermatitis atópica, que afecta más a personas de piel seca o que sufren rinitis o asma, aunque no se trata de una alergia ni solo la sufren los alérgicos.

Las erupciones suelen ser más frecuentes en periodos concretos, como en primavera o cuando hace frío.

  • Hidrata a diario tu piel. Este cuidado es fundamental (incluso cuando no hay molestias ni lesiones) para evitar el picor y prevenir los brotes. En casos agudos, el médico puede recetar una crema con corticoides para aliviar los síntomas.
  • Evita el suavizante en la ropa. Elige detergentes con denominación "eco" y descarta los productos de limpieza agresivos
  • Solución natural. Vierte en medio litro de agua hirviendo un puñado de flores y hojas secas de caléndula. Deja reposar 20 minutos y aplica en compresas sobre el eccema. Para prevenir los brotes, puedes aplicar flores de azucena previamente desecadas y maceradas en aceite de oliva.

¿Te salen puntos rojos?

Si te aparecen unos pequeños puntos rojos, que se asemejan a picaduras de insectos y que provocan también una picazón muy intensa, puede ser urticaria.

Esta manifestación cutánea suele ser alérgica y es más habitual que esté relacionada con la ingesta de un medicamento (penicilina, morfina, antiinflamatorios...) o de un alimento (fresas, clara de huevo, marisco, leche...), que pueden desencadenar estas reacciones.

  • Si tomas fármacos. Y te ha salido una urticaria, informa a tu médico porque quizá pueda sustituir el medicamento por otro alternativo.
  • Si crees que puede tratarse de un alimento. Apunta durante un tiempo todo lo que comes y si has tenido alguna reacción cutánea o no. Si encuentras una relación, acude al médico para que te haga las pruebas, ya que puede tratarse de una alergia, intolerancia o sensibilidad alimentaria.

La urticaria la puede provocar un alimento o un fármaco

  • Solución natural. Mezcla tres gotas de aceite esencial de caléndula y otras tres gotas de aceite de orégano en un poco de aceite de oliva. Aplica la mezcla sobre la zona a tratar varias veces al día con una gasa limpia. Te calmará y te ayudará a curar la lesión.

¿Tienes descamación excesiva?

Las células de la piel se renuevan cada mes, pero en las personas con psoriasis este proceso se realiza en solo 3 días. Por eso aparecen escamas blanquecinas y se produce una descamación exagerada.

Esta enfermedad suele aparecer por brotes, sobre todo en periodos de estrés, así que está ligada en parte a cómo te sientes psicológicamente.

  • Acude al médico. Aunque esta enfermedad no tiene cura, el dermatólogo puede prescribirte diferentes tratamientos para aliviar los síntomas o retrasar los brotes durante largos periodos de tiempo. Estos pueden consistir en cremas y lociones de uso tópico, fototerapia a base de luz ultravioleta natural o artificial, o determinados fármacos. El especialista decidirá el tratamiento más adecuado en tu caso.
  • Solución natural. Para mitigar el escozor puedes aplicar una mezcla de jugo de flores de caléndula (majándolas en un mortero) y vaselina.

Cuidar tu piel es más importante de lo que crees

La piel es el órgano más extenso de tu cuerpo y, por eso, es fácil que resulte dañada. Su capa más externa se compone a su vez de 30 "láminas" de células cutáneas. Y si se infectan o entran en contacto con sustancias dañinas, pueden reaccionar.

Pero cuidar tu piel no solo te sirve para prevenir enfermedades cutáneas, sino también para proteger toda tu salud. Ten en cuenta que separa tu organismo del exterior y está implicada en importantes funciones vitales:

  • Es una barrera que evita “ataques” externos. Es impermeable, resistente y flexible, y ejerce el papel de "escudo" del cuerpo frente al exterior. Soporta ataques mecánicos, físicos, químicos o microbianos.
  • Te da información externa muy necesaria. Sus terminaciones nerviosas te permiten obtener información valiosa para evitar peligros. Gracias al tacto sabes, por ejemplo, si algo puede agredir tus tejidos. A través de ella también percibes la temperatura o el dolor, y esa información llega al cerebro para "protegerte".
  • Tiene funciones propias. Regula la temperatura del cuerpo y elimina sustancias tóxicas del organismo a través del sudor. Incluso "fabrica" vitamina D, esencial para asimilar el calcio y mantener los huesos fuertes y sanos.

Por qué "sufre" más CON EL BUEN TIEMPO

Si tienes la piel sensible, con tendencia a sufrir eccemas o urticaria, tienes piel atópica o psoriasis, habrás notado que cuando llega el calor su estado suele empeorar. Esto ocurre por varias razones:

En primer lugar, la piel también "siente", ya que se forma a partir del sistema nervioso central y queda unida a él para siempre. "Las citoquinas, unos mediadores celulares, hacen de mensajero entre la piel y los nervios durante toda la vida. Por ello, muchas enfermedades de la piel empeoran en función del estado de ánimo, el estrés...", explican desde la Academia Española de Dermatología y Venereología.

Y en primavera, el sistema hormonal revive tras haber estado "hibernando", lo cual suele alterar nuestro estado de ánimo. Además, estamos más tiempo al aire libre y la piel entra en contacto con sustancias diferentes, lo que favorece las alteraciones cutáneas.