Ginecología

¿Con qué frecuencia es conveniente hacer una citología?

¿Qué es una citología? ¿Mediante esta prueba pueden detectarme infecciones?

Por el Dr. Santiago Palacios - Ginecólogo

Depende. Debe comenzar a hacerse al inicio de las relaciones sexuales, o a partir de los 20 años. Y durante la juventud se aconseja hacerla cada año. Después, cada 3 o 5 años (normalmente hasta los 65) en función de los factores de riesgo de cáncer. En todo caso, los ginecólogos decidimos la frecuencia según el riesgo particular de la mujer.

La citología es una prueba fundamental y muy sencilla. El principal objetivo es la detección del cáncer de cuello uterino. Básicamente, lo que se hace es raspar un poco la pared del útero para obtener una muestra de células. La primera finalidad de estudiarlas es ver si hay alguna que sea “anormal” (sospechosas de ser precancerosas). Si se detectan de forma precoz se pueden eliminar fácilmente.

Esta prueba también puede servir para detectar infecciones de virus. El más importante es el virus del papiloma humano que, en ocasiones, tiene capacidad oncogénica, es decir, que en algunos casos puede hacer que las células se vuelvan cancerosas. Por eso resulta tan importante detectar su presencia a tiempo. Además, gracias a la citología es posible identificar la presencia de ciertos patógenos (como hongos y trocomonas) que causan infecciones.

Recientemente se ha descubierto que esta prueba también podría usarse para detectar otros tipos de cáncer, como el de ovarios y el de útero. Y es que se ha visto que algunas veces esas células cancerígenas localizadas en otras zonas “viajan” hacia el cuello del útero, donde pueden ser detectadas mediante la prueba.

Hay que recordar que, durante las 24 horas anteriores a la prueba hay que evitar las duchas vaginales, el uso de tampones, las relaciones sexuales y la aplicación de cremas o fármacos vaginales. Y, durante la prueba, hay que procurar estar relajada para que los músculos de la vagina no se contraigan, lo que puede causar molestias.